EL MIEDO A SABER LA VERDAD

Para mi última entrada al blog, elegiré el tema del 70 aniversario de la liberación de Mauthausen.
El 5 de mayo de 1945 el ejército estadounidense liberó el campo de concentración de Mauthausen (Austria) y otros campos dependientes de él, como el de Gusen, por los que pasaron unas 200.000 personas, de las cuales la mitad fallecieron, entre ellos 4.761 de los 7.200 republicanos españoles que estuvieron allí internados.
El barcelonés Francisco Boix llegó como prisionero a Mauthausen en 1941 y pasó a trabajar en el servicio fotográfico del campo. Ayudado por otros presos, logró robar miles de fotografías a las SS durante su liberación. Parte de estas fotografías han sido recopiladas por el historiador Benito Bermejo en el libro El fotógrafo del horror (RBA), que narra el infierno de los prisioneros de aquel campo monstruoso. Alguna de esas fotos son las siguientes:


1

2

Pero el verdadero motivo de mi entrada al blog no es de la liberación, si no el del miedo a saber la verdad, todos los poblados de alrededor de este campo de concentración se quedaron muy sorprendidos cuando algunas de estas imágenes salieron a luz, ellos sabían que existía el campo, pero cada vez que veían pasar algún tren lleno de gente en dirección al campo, ellos pensaban que todos ellos iban a trabajar, como los superiores del campo decían.

Pero si de verdad te pones a pensar sobre esto, sabes que no iban a trabajar, porque cada vez iba más gente (llegó a haber más de 200.000 personas), y de aquí viene el miedo de los pueblos a saber la verdad, el miedo de preguntar para que servían realmente esos campos, pero la realidad, es que esto nunca se supo hasta la aparición de las fotos, ya que obviamente nadie iba ser el primero en aventurarse a saber la verdad, por el miedo de ser el siguiente en ir a uno de esos campos.

Todos esos pueblos se dejaron llevar por que les habían dicho y decidieron no saber lo que pasaba en sus alrededores. Se mintieron a sí mismos, diciéndose que no sabían lo que de verdad pasaba, aunque sí que lo sabían. Todos se tuvieron que conformar con lo que sabían, porque sabían que si indagaban más en el asunto descubrirían la verdad, que en realidad no querían saber.

Si yo viviera en alguno de esos pueblos, creo que tampoco preguntaría por lo que de verdad pasaba en los campos de concentración, porque prefieres vivir en una mentira a arriesgar tu vida.

En mi opinión el miedo a saber la verdad y a preguntar en este tipo de casos siempre ha existido, y ha sido un tema muy delicado en el que la gente prefiere no tener nada que ver.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

One Response to EL MIEDO A SABER LA VERDAD

  1. Óscar dice:

    Ya lo dice el refrán: ojos que no ven, corazón que no siente. Buena entrada.
    Salduos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s